lunes, 23 de mayo de 2011

Ahora, a reflexionar de verdad



"No nos falles" coreaba la gente la noche que el PSOE ganó las elecciones en 2004, sin esperarlo, a causa de las graves mentiras que el gobierno de Aznar contó sobre la autoría del sangriento atentado del 11-M en Madrid.

La primera legislatura de Zapatero fue como miel sobre hojuelas, valiente aun sin mayoría absoluta, política de izquierdas sobre todo en el ámbito social: sacó las tropas de Irak, aprobó las leyes del matrimonio homosexual, de igualdad, de dependencia, contra la violencia de género, contra el tabaco, se modificó la del divorcio para eliminar trabas, se instauró la asignatura de Educación para la Ciudadanía, se subió el salario mínimo, se regularizó la situación de muchísimos inmigrantes, se modificaron varios estatutos de autonomía y se adaptaron los estudios universitarios según Bolonia. Todo acompañado por una boyante situación económica, favorecida por el boom del ladrillo y del turismo.

Pero ¡ay!, llegaron las vacas flacas, la segunda legislatura y de repente el Gobierno dejó de apoyarse en las fuerzas minoritarias de izquierda para hacerlo en los nacionalismos de centro derecha, catalán, canario y vasco. Y empieza el declive del ladrillo, no se venden coches, cae el consumo, sube y sube y sube el paro y las recetas que se empiezan a poner en marcha, tarde, son las inspiradas por los mercados financieros, la derecha económica europea y mundial y el Banco de España, que dirige un socialista de derechas; es decir, los culpables de la crisis o los que debían vigilar y no se dieron cuenta de lo que se nos venía encima.

Salimos perdiendo los trabajadores con miedo a ser despedidos, los desempleados a los que se les acaba el subsidio, los jóvenes sin oportunidades que acampan por toda España, los funcionarios que nos recortan, los autónomos y pequeños empresarios que les ahogan los impuestos, las trabas burocráticas y la cerrazón de los bancos a conceder créditos, los pensionistas que no están muy seguros de hasta cuándo van a seguir cobrando... Y todos conformamos la base social donde se asienta fundamentalmente el PSOE, todos somos los que nos unimos en 2004 contra la pesadilla de Aznar y su banda de mentirosos, que se frotan las manos y elevan sus plegarias para volver cuanto antes a lo que para ellos es suyo de nacimiento, el poder, poder que estas elecciones autonómicas y locales de ayer se les ha devuelto no por sus méritos, sino por los deméritos de mi partido, el no escuchar a la calle y seguir intentando salir de la crisis por la izquierda...

El movimiento 15-M no son una panda de porreros desnortados, es un grupo cada vez más amplio de ciudadanos cabreados con la situación, con que los banqueros se vayan de rositas con la que han montado, más aún, se vayan con los bolsillos llenos de primas y acciones; con que la Iglesia siga embolsándose una ingente cantidad de millones, siendo éste un estado aconfesional; con los políticos, de todos los partidos, que han dilapidado el presupuesto público en obras faraónicas y chanchullos para ellos y sus amiguitos y que la justicia sea lenta y ciega; que las grandes empresas tengan beneficios y acudan a las deslocalizaciones y los ERES, para así ganar más; que las hipotecas están ahogando las economías familiares y no se puedan cancelar entregando el piso en cuestión, que los tasadores sobrevaloraron para que las entidades financieras hicieran negocio, aún a costa de los riesgos que ellos no quieren asumir ahora; de los constructores que pusieron la vivienda por las nubes y que hoy en día prefieren no vender a bajar los precios; que el fútbol sea el opio del pueblo, con la desvergüenza de los contratos archimillonarios de algunos jugadores y las deudas ingentes de los clubs a las arcas del Estado; de las privatizaciones y recortes de los servicios públicos esenciales. Y de muchas cosas más. Ellos gritaban en 2004: "¡No nos falles!", pero se les ha fallado, al fin.

La izquierda europea está recibiendo un gran ataque de la derecha internacional y el mundo financiero y en España no se ha sabido dar una respuesta contundente y adecuada. ¿Un ejemplo? La creación de un banco estatal para hacer a los bancos privados competencia, conceder créditos a empresarios, autónomos y familias y así fomentar el empleo y el consumo.

Que la gente que dirige el PSOE reflexione sobre todas estas cosas y, si quieren y pueden, que cambien de rumbo, aunque no sé si ahora ya la gente les creerá. Y eso que lo que viene detrás es todavía peor.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

“el socialismo se acaba cuando se acaba el dinero de los demás".

koper dijo...

con tu permiso comparto el articulo Petty!

Pettylux dijo...

Encantado, koper.
Gracias y un abrazo.

Manuel dijo...

Hola Pettylux:
Me dejas compartir esto?

ZP perdió por no tomar las medidad a tiempo...dejarlo pasar fue lo peor que se le pudo ocurrir.

Saludos

Pettylux dijo...

Faltaría más, Manuel, todo tuyo.
Gracias y un abrazo.