lunes, 4 de diciembre de 2017

Empieza lo bueno...


Así hemos amanecido hoy en Castalla, bueno, amanecido no, porque eran ya las 9 de la mañana y persistía el helor... 

martes, 7 de febrero de 2017

Bron pofit: Patatas a la riojana con costillas de cerdo





Llevaba rondándome por la cabeza la idea de preparar unas patatas a la riojana, en estos tiempos de frío y viento. Como además tenía una bandeja de costillas de cerdo, decidí juntarlo todo y hacer un plato que saliera rico y, claro está, contundente. Ahí va la receta, tal y como la elaboré ayer:

PATATAS A LA RIOJANA CON COSTILLAS

6 patatas medianas
150 gr de chorizo de guisar
400 gr de costillas de cerdo
1 zanahoria
1/2 pimiento rojo
1 cebolla mediana
5 dientes de ajo
2 hojas de laurel
Orégano
Sal
Pimentón dulce
1/2 litro de vino tinto
3/4 litro de agua
Aceite de oliva virgen extra


No hay mucho misterio. Esta receta, como la de muchos guisos de cuchara, se puede hacer sofriendo los ingredientes antes o poniéndolo todo en crudo, que es lo que hice, por falta de tiempo. Las patatas se cortan en rodajas de dedo y medio o dos dedos de gordas, la zanahoria y el pimiento a trocitos más pequeños, la cebolla muy menudita y los ajos por la mitad. El chorizo de guisar se trocea también a pedazos de un dedo de grosor y junto a las costillas se introduce todo en la olla, se riega con el vino, se deja que se caliente un poco y se vaya macerando en el vino; al romper a hervir se le echa el agua y la sal y las especias, al gusto (aunque aconsejo ser generoso con el pimentón), con un chorrito de aceite de oliva para rematar. Se deja a fuego medio durante una hora y ya está, listo para reconfortar tu cuerpo en este invierno tan desapacible.

martes, 13 de diciembre de 2016

Trailer de la película Tom of Finlandia

En 2017 se estrena Tom of Finlandia, un biopic sobre el artista finlandés que tan buenos momentos nos ha dejado con sus dibujos homoeróticos. Aquí está el trailer, eso sí, en finés, para ir abriendo boca.

viernes, 14 de octubre de 2016

Adiós a La Marina




Después de más de diecisiete años nos hemos despedido de nuestra casa en La Marina. En agosto de 1999, cuando nuestra amiga Irene la dejó para trasladarse a una casa en propiedad, la alquilamos nosotros, con la intención de pasar allí veranos y fines de semana. 

Por razones que no vienen a cuento, decidimos un año después quedarnos a vivir allí todo el año, cerrando nuestro piso en Alicante. Y allí estuvimos hasta diciembre de 2003, que nos trasladamos definitivamente al que es nuestro hogar, en Castalla. Pero muchos fines de semana y algunas semanas en verano seguíamos allí, en compañía de parte de la familia, que también sufragaba gastos de alquiler.

Hemos vivido muchas cosas buenas y alguna mala, como es natural. Por desgracia, las cosas malas se han amontonado en el último año, con la presencia de un impresentable como vecino y la indiferencia hacia ciertas situaciones inenarrables por parte de los caseros. Ante esa situación, y como lo importante es vivir tranquilo y a gusto, ponemos fin a una etapa. 

Espero que, al menos, nuestra Willow (la palmera de la foto, plantada por nosotros encima de los restos de nuestro primer gato), perdure en el tiempo, como un recuerdo imborrable de nuestra presencia y nuestro cariño por ese pedacito de tierra en La Marina.

jueves, 22 de septiembre de 2016

25 años sin Casal

Hoy 22 de septiembre hace un cuarto de siglo que el coche donde Tino Casal volvía de marcha se estampó contra una farola y él murió, con 41 años... Uno de los principales músicos del panorama nacional de los '80 (el mejor, junto a Carlos García Berlanga, para mi gusto), no pudo seguir desarrollando su ingenio, su arte, para su desgracia y la nuestra.

Valga como homenaje este pequeño recuerdo y la inserción de unos cuantos vídeos de sus principales éxitos y un documental que repasa su vida y obra.












sábado, 27 de agosto de 2016

21 años


Pues sí, veintiún años juntos, una madrugada como ésta nos conocimos en Benidorm, en la discoteca La Terraza, de casualidad, claro. El destino (?) quiso que un murciano y un alicantino se encontraran allí y así hasta hoy. No es cuestión de poner en palabras todo lo que hemos pasado y vivido, pero sí voy a decir fuerte y claro una cosa: TE AMO, MARIANO.