
El tema de la pobreza, por desgracia, está muy trillado pero nunca solucionado; tenemos a nuestros pobres, sí, en el Primer Mundo, y muchos además (ancianos, familias en paro...). Pero estamos acostumbrados a no ver lo que no nos apetece. Y ahora con la crisis, las hipotecas, los precios, los despidos, los trabajos basura, vamos a más.
Pero aún así, eso no es nada con la situación del Tercer Mundo. Está todo dicho, ¿verdad? Nos escandalizamos (bueno, muchos lo hacen, yo no) cuando vemos llegar las pateras a nuestros puertos y playas, repletas de inmigrantes ilegales venidos de África, a "invadir" España. Cuánta miseria, cuánta desesperación, cuánto les hemos explotado los países occidentales... Con una mínima parte del dinero que ahora los gobiernos europeos y americano van a insuflar a las entidades financieras en crisis, conseguiríamos hacer progresar a estos países y que la gente no muriera de hambre, de sed, de enfermedades que para nosotros son leves o como mucho crónicas pero allí son epidemia. Sobre esto os invito a leer el artículo aparecido hoy en
Público, pinchando
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Para los pobres de allí, para los pobres de aquí, para todos nuestro afecto, nuestra solidaridad y nuestra denuncia.