
Me imagino en una taberna llena de grasa y moscas al trío de personajillos que estos últimos días está haciendo furor con sus babosas declaraciones: Javier León de la Riva, alcalde popular de Valladolid, por sus lúbricas "pajas mentales" cuando ve los morritos de Leire Pajín; Fernando Sánchez Dragó, que escribe y declara alegremente cómo le ponían dos niñas/jovencitas de 13 años en Japón y por último, Arturo Pérez Reverte, esencia del chulo, del machismo patrio que se descojona de un ministro (Moratinos) porque llora en público.
Y de esa taberna no deberían haber salido nunca, ya que al ser tres personas con una trayectoria pública conocida, todo lo que digan y/o hagan tiene capacidad de influir en los demás. Y por muy listos que estos tipos sean, por mucho dinero que se embolsen por escribir (e incluso escribir bien), no desearía yo que llegaran a tener que educar a niños o adolescentes de mi familia, porque el ejemplo de cómo son y cómo piensan no me parece el más acertado para que la sociedad avancen en democracia ni en valores.
Y como esta gentuza no merece más que desprecio y reírse de ella, os dejo con unos gags sobre Pérez Reverte y Sánchez Dragó realizados por los chicos de Muchachada Nui.








