miércoles, 12 de agosto de 2009

García Antón


No tuve el gusto de conocerle, aunque era vecino de San Vicente del Raspeig, ciudad limítrofe con mi Alicante natal y donde radica la Universidad en la que tantas horas paso. Pero sí conocía a su mujer, Luisa Pastor, alcaldesa de San Vicente, porque compartimos Consejo Social de la UA durante dos años.

Son varias las opiniones que he oido sobre él y ninguna negativa, provinientes de diversos espectros políticos. Once años conseller, era más técnico que político y en unas cosas acertó de pleno (tranvía de Alicante) y en otras creo que no tanto (trasvase del Ebro), pero nadie merece morir con 61 años, y menos políticos como él, al que me han descrito como buena persona. Con tanta gente ruin metida en política (muchos, muchos en la derecha, pero también en la izquierda), es una lástima que se vaya gente así. Descanse en paz.

2 comentarios:

Manuel dijo...

Hola Pettylux:
Decía que mi abuelo que la gente buena se moría rápido.....
No tuve conocimiento de este político, pero aparentemente fue efectivo, algo que pocos tiene en estos días.

Saludos

Pettylux dijo...

Hola Manuel, pues sí, hacía bastantes cosas, algunas polémicas, como los trasvases, pero tenía alma de servicio público, no de forrarse rápido como otros.
Saludos.