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jueves, 9 de mayo de 2013

Poema sin título

La vida es silencio.
Voces enmudecidas se esfuerzan
en atraer tu atención, 
sirenas voluptuosas hacen mutis
por el foro del pequeño escenario
de tu existencia. Nada. Nadie.
Y tú te quedas solo. Estás acostumbrado
a esta dulce retama. Coges un libro
y recitas, a modo de soliloquio,
los olvidados poemas de un tal 
Whitman, Verlaine, Dante, Hernández...
Tinieblas teñidas de tierno
egoísmo, porque solamente tú
puedes adorarte y odiarte,
ser rey y esclavo, náufrago
maldito en un mar de tranquilidad.,
donde una tempestad traidora
es acogida con delirante amor.
Sed de esperanzas, sed de ilusión,
hasta que el pequeño escenario
sin farándula que lo anime,
cierra sus puertas por ruina.
Marchó la vida.

                                       J.Rafael Sirvent
         Los violines no suenan mal, 2001

miércoles, 1 de febrero de 2012

Cinco poemas y una vigilia

Hacía mucho que no escribía poemas y a mediados de enero me levanté una noche, inquieto, 
con la cabeza llena de voces y un recuerdo, un sentimiento de otros tiempos a flor de piel. 
Y así se plasmaron estos versos, a los que he decidido llamar:

CINCO POEMAS Y UNA VIGILIA


I



La angustia ante el folio en
blanco siempre es menor
que la zozobra al estampar
mi corazón en tinta,
pararme a pensar el
dictado de mis sentimientos
por no parecer cursi,
por no parecer afectado,
por intentar que la estampida
de emociones
no pase por encima de mi
yo racional,
por superar el miedo escénico
ante una hoja de papel
no en blanco, por cierto,
en cuadrícula que me
retrotrae a la niñez que
guiaba mi letra,
mi letra que desafiaba
las normas como anticipo
de mi yo físico,
como anticipo desbordante
del amor nefando que dulce
sobrevenía en mí,
sobre ti también,
la pureza de una hoja en blanco
-o cuadriculada, como ahora-
no mancilla mis recuerdos,
veinte años,
mil lágrimas,
algún suspiro,
mucho más amor,
fluidos, caricias, besos,
sonrisas, primero quizá
encuentro de miradas,
furtivos corazones ávidos
uno del otro,
mentiras esquivas encerradas
en la vergüenza colectiva,
plegarias no atendidas
-qué raro-
desde el otro lado
donde tú pugnas entre el sí y el no,
entre el blanco y el negro,
¿y los grises? ¿y por qué no
un arcoiris que te alegre los
sentidos y apague tu conciencia
roída por los siglo de los siglos,
amén?



II

Un roce
una alerta
un calor
una puerta
un vacío
-después-
una duda
un anhelo
un imposible
-de nuevo-
un empezar
una búsqueda
-otra vez-
una mañana
-sin sol-
una noche
-sin luna-
un sofá
una copa
unos labios
un deseo
-empuja-
una culpa
-otra más-
una muesca
en tu ánimo
un amanecer
-vacío-
como siempre
como el folio
como el surco
en tu corazón.


III


He amado muchos cuerpos,
he deseado muchos más.
El tacto distinto de cada piel,
el olor sutil de una caricia,
de unos pelos enmarañados,
jugueteo lascivo de infante curioso,
unos ojos, guiños fluviales,
un infinito, qué se yo…
lo imposible se anhela más,
¿por qué lloro ahora de nuevo?
El exorcismo en el papel
no aleja los demonios de mi memoria,
recorrer con las yemas de los dedos
cada centímetro de tu ser,
cómo mis labios siguen el camino
trazado,
cómo mi lengua penetra en aquellos
conocidos intersticios
que saben a ti y goloso evoco
tu recuerdo fallido, porque no
estás ni se te espera,
pero mi mano roza el papel
como antes dibujaba espirales
en tu espalda y más abajo
-sí, ahí donde pierde su buen
nombre, también-
cómo intentamos ocultar las realidades,
lo que hemos amado,
lo que hemos perdido,
lo que ya no volverá.


IV


Desatado el poeta por
una noche de insomnio
o que las musas están de farra
-qué más da-
la vigilia del sentimiento
me recuerda a Sabina
-vaya por dios-,
cómo cantar al amor
sin parecer melindroso,
pero al recuerdo,
tantos años ya,
al registro de lágrimas
que dan fe
de historias a mitad
camino entre el corazón
y la polla
-aunque suene un poco vulgar-
amar sin dolor no es amor,
contradictorio quizá,
pero cierto como la puta vida
que te abre los ojos
y el esfínter, si hace falta,
para que veas y tragues
las lecciones de la pasión.


V


No sé, desvarío creo,
vuelvo a la cama con
los ronquidos dulces
como nana reparadora
de las grietas de antaño.


J. Rafael Sirvent

sábado, 30 de octubre de 2010

Miguel Hernández, cien años




Hoy hubiera cumplido cien años el poeta oriolano Miguel Hernández, fallecido en la cárcel de Alicante bajo la represión franquista, en 1942. Durante muchos años silenciado por el Régimen del dictador, sus poemas claros, frescos, desgarrados, combativos, supieron sobreponerse a las décadas de oscurantismo y ya es reconocido como uno de los mejores poetas españoles del siglo XX, que no es poco, porque este siglo ha sido muy fructífero en grandes de las letras; algunos creemos que es uno de los mejores de toda la historia literaria española.

domingo, 28 de marzo de 2010

Nacido hace 100 años, muerto tal día como hoy


Elegía a Ramón Sijé

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
a quien tanto quería)


Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las ladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

(El rayo que no cesa)

lunes, 12 de octubre de 2009

Poema sin título


la olivetti y yo
nos hemos enamorado
y nos fundimos
en un orgasmo
de tinta y tippex

J. Rafael Sirvent
(Los violines no suenan mal, 2001)

domingo, 20 de septiembre de 2009

Poema: Mitos de una vida

MITOS DE UNA VIDA

Para Antonio Aracil Cruañes


Mozart y Fangoria revolotean entre tus dos yos
de la mano de Euterpe por el Parnaso,
armado guerrero de la alta cultura,
fiel escudero de las bajas pasiones,
yelmo reluciente de coraza infinita,
pertinaz sangría de electropop,
Barón Ashler que juega en tu vida a ser y no ser
en pertinaz y perdida ambigüedad,
aspiras un mundo que no te pertenece,
nívea orgía de alcohol y sensaciones,
fugaz dicha antaño prohibida.

Circundado de amor, destierra
los trabajos de Sísifo de tu mente,
disfruta de las vidas que se te ofrecen
(el otrora estúpido Cupido
por fin ya supo acertar en ti),
niega la angustia y el ansia
de la figura materna que se hace niña de nuevo
ante tus ojos
(así ha sido, es y será),
que reluzca tu ser como siempre lo hizo
aquí o allí,
en Alicante, Torrevieja, ¿en Agres?,
¿qué más da?, ¿por qué no en Alaska?,
el camino es recto en tu corazón,
henchido desde una década atrás
y por siempre entrelazado al poeta
por una hermandad sin sangre
que no se esconde al revelar
el misterio mayor:
cuánto se te quiere.

J. Rafael Sirvent
Castalla, 20-09-2009

miércoles, 19 de agosto de 2009

Poema: Fuera de lugar

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(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)

viernes, 10 de julio de 2009

Poema sin título

intensa madrugada oscura
que florece en tu frente blanca
llena de caracolas marinas
que te transportan al tálamo
yermo deseoso de tu abrazo
inclinación oblícua
del esperpento ennochechido
sed de angustias
que sientes en tu oído
abrumadora presencia de la nada
de nadie de ninguno

tálamo yermo oblicuo ciego
espacio infinito vacío oscuro
ser trasnochado desolado curvado
tálamo
e
s
p
a
c
i
o
y ser

todo lo mismo
pero todo diferente

(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001. Modificado)

viernes, 15 de mayo de 2009

Hoy este blog cumple un año

Pues sí, fue tal día como hoy del año pasado que nació Pettylux: La cuestión es no parar. 313 entradas, vistas más de 16500 veces, desde todos los continentes. Estoy muy orgulloso y agradecido a todos vosotros por seguirme, unos desde el principio, otros desde hace poco, da igual, gracias desde el corazón. Este blog es tan mío como vuestro, me encanta que participeis y escribais comentarios... Y para acabar, voy a volver a publicar el poema con el que abrí el blog, uno de mis preferidos y que dio título al libro que edité en 2001.

LOS VIOLINES NO SUENAN MAL

Los violines no suenan mal.
Desafinan un tanto al traspasar
tu garganta, pero aún así
no suenan mal, de veras.
Vómitos deliciosos estropean tu vestido
elegante, última moda parisina,
comprado, si no me equivoco,
en Galerías Laffayette.
La vida se te escapa a fuerza
de vómitos, y eso es porque los violines
no suenan mal, después de todo.
Tranquila. Las estadísticas no indican nada
sobre los suicidios musicales.


viernes, 8 de mayo de 2009

Poema: Oniria

Hace ya unos meses que no publico ninguno de mis poemas, la mayoría de ellos pertenecientes a mi libro Los violines no suenan mal, de 2001, así que vuelvo a la carga de nuevo.

ONIRIA

"El verso duda,/engaña" (José Luis Rico)

111 barítonos a punto de disparo
¡oye, que la kodak no funciona!
para elegir un libro apúntate al donoso y magno escrutinio
de la filosofía para mayo
neotéricas alteraciones agresivas
en el espectáculo pintarrajeado
meteórica imagen arrastrada
silbidos de sal inocente luz
a suavizar auroras...

los transeúntes roban
misiles en Alemania y Gran Bretaña

el poema es la muerte del hombre
y el nacimiento del poeta:
el cuerpo se pudre en el ataúd de la vida cotidiana

mientras el alma se recrea
después de ser parida por el POEMA
ahora Pino D'Angio gruñe
por la radio
la onomástica retardada
que otrora recitara el monstruo
del hipermercado
y pese a todo pienso que la poesía
es como una alta costura:
muchos modistos la planean
y solo unos pocos
consiguen su verdadero propósito

(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)

domingo, 8 de febrero de 2009

Poema sin título

No.

Un parto dolorido entrega vida
a la nada, un nuevo ser nace
para morir como un imbécil,
imagen trastocada de un dios
que no es Dios, sino un futuro incierto
ante una granada sangrante que EXPLOTA
y se abre. Como el mundo.

(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001. Retocado)

lunes, 17 de noviembre de 2008

Poema sin título


Noches cálidas junto a ti,
oh amor fugitivo de solo unas horas.
No tienes idea, ¡no la tienes!,
de cómo tu espíritu me enamora.

Oye, ¿adónde vas? Ah, quieres que
te siga. Bien. Juntos recorreremos
el deslizante camino del amor
y en él, tú y yo, nos introduciremos.

Escucha, escucha el leve susurro
de una entrecortada respiración
y de un profundo gemido, ¡oh, amor!

Corremos ansiosos de placer y lujuria
hacia otro mundo, hacia otra vida,
oh, amor, muerte querida.

(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)

martes, 28 de octubre de 2008

Poema sin título

Luna delirante. La sangre
de tus entrañas
corta mis pupilas
ávidas de noche,
sedientas de tu mensaje.

Mensaje que acude
a mi lamento cotidiano,
pesadilla urbana abocada
al eterno ronquido
que, entre palmeras y tus risas
me descubre, nos descubre,
una luna diferente,
una luna delirante.

(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)


lunes, 29 de septiembre de 2008

Poema sin título

en tu mirada un retrato verde
con la luz de dos luciérnagas
haciendo el amor
en tu mirada un cruce
de amores fustigados
rabiosos
dormidos
por la acción eólica
del aleteo de una mosca
haciendo el amor en el justo cónclave
de aros por donde
tu mirada se entrega deslumbrando
con su luz verde acosada
engañada
cautivada
o no


(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001, retocado)

viernes, 12 de septiembre de 2008

Poema sin título

el sol naciente ilumina
la hoja
de papel amarillento
que te encontraste
con algún apunte
un verso tachado
algo
que ya olvidaste
un haz
entre toneladas
de lógica y práctica
diaria
unas palabras
nada más
pero suficientes
para retomar la vida
tal como era
aunque el sol se ponga
y ciegue
la áurea hoja de papel
olvidada
hasta mañana

(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)

martes, 2 de septiembre de 2008

Poema sin título

En el fondo, la habitación
estaba vacía.
Tantos años de recuerdos amontonados
no significaban nada.
Aquello no era más
que un habitáculo frío
y descuidado.
La monotonía de la gotera
que encharcaba tu mente
te producía náuseas alegres
y danzarinas,
al compás de una habitación móvil
pero muy, muy sola.
Todo había escapado de aquella habitación,
cual agua de la gotera
por las rendijas del suelo,
por las rendijas del tiempo.
Ya nada te aferraba allí,
excepto la curiosidad morbosa
de contar las gotas
que resbalaban por tus recuerdos.

(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)


sábado, 2 de agosto de 2008

Felices vacaciones

Por fin estamos en agosto y ya toca distraerse un poco fuera de nuestro ambiente cotidiano, así que hasta el 10 de este mes el blog permanecerá de vacaciones. Os dejo con un poema y mi deseo de que paseis unos muy merecidos días de asueto (y los que trabajeis, pues paciencia). Un beso.

POEMA SIN TÍTULO

biorritmos electrizantes irrumpen desaforados
de la caja acústica biorritmos acústicos
electrizantes alicantinos caen del cielo
elton jhon entre charcos cristalinos
de esperanza indómita del cielo caen
seres monstruosos
no no no seres depredadores de fácil reproducción
hay que acudir al exterminio eficaz
de los biorritmos integrados de una caja
donde elton jhon mira con gafas rojas blancas
el cielo desde donde cae
hoy
no hay justicia
no
hay
justicia
en estos biorritmos malditos que asedian
acechantes tras un lóbrego papel
y una arcaica nota

(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)



lunes, 28 de julio de 2008

Poema sin título


herencias incólumes prefijan

los deseos oblícuos de tu ser
oh entrañable amor fugitivo
oh inconfesable oniria desatada
no abraces la niebla
en tu corazón
los estertóreos recuerdos patéticos
de tu ayer

(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)


lunes, 21 de julio de 2008

Poema: Despedida

DESPEDIDA


Me voy triste, pero tú no hagas caso.
No tiene importancia,
no la tiene.
Espiaba la cortina de la biblioteca
con la melancolía rasgando el ara sangrienta
tal como me enseñó
aquél
que ha criado gusanos.
Los gusanos horadan las páginas vetustas del libro
celeste,
y yo me voy triste, ya te lo he dicho,
pero no importa: bajaré la escalera, trataré de enfilar la meta
y dejarte sola
tras las macetas que te regalé el día de tu santo.
No te preocupes,
los labios del poeta ya nunca más
succionarán tu vida.

(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)