La vida es silencio.
Voces enmudecidas se esfuerzan
en atraer tu atención,
sirenas voluptuosas hacen mutis
por el foro del pequeño escenario
de tu existencia. Nada. Nadie.
Y tú te quedas solo. Estás acostumbrado
a esta dulce retama. Coges un libro
y recitas, a modo de soliloquio,
los olvidados poemas de un tal
Whitman, Verlaine, Dante, Hernández...
Tinieblas teñidas de tierno
egoísmo, porque solamente tú
puedes adorarte y odiarte,
ser rey y esclavo, náufrago
maldito en un mar de tranquilidad.,
donde una tempestad traidora
es acogida con delirante amor.
Sed de esperanzas, sed de ilusión,
hasta que el pequeño escenario
sin farándula que lo anime,
cierra sus puertas por ruina.
Marchó la vida.
J.Rafael Sirvent
Los violines no suenan mal, 2001
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jueves, 9 de mayo de 2013
lunes, 12 de octubre de 2009
Poema sin título
miércoles, 19 de agosto de 2009
Poema: Fuera de lugar
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(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
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(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
viernes, 10 de julio de 2009
Poema sin título
intensa madrugada oscura
que florece en tu frente blanca
llena de caracolas marinas
que te transportan al tálamo
yermo deseoso de tu abrazo
inclinación oblícua
del esperpento ennochechido
sed de angustias
que sientes en tu oído
abrumadora presencia de la nada
de nadie de ninguno
tálamo yermo oblicuo ciego
espacio infinito vacío oscuro
ser trasnochado desolado curvado
tálamo
e
s
p
a
c
i
o
y ser
todo lo mismo
pero todo diferente
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001. Modificado)
que florece en tu frente blanca
llena de caracolas marinas
que te transportan al tálamo
yermo deseoso de tu abrazo
inclinación oblícua
del esperpento ennochechido
sed de angustias
que sientes en tu oído
abrumadora presencia de la nada
de nadie de ninguno
tálamo yermo oblicuo ciego
espacio infinito vacío oscuro
ser trasnochado desolado curvado
tálamo
e
s
p
a
c
i
o
y ser
todo lo mismo
pero todo diferente
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001. Modificado)
viernes, 15 de mayo de 2009
Hoy este blog cumple un año
Pues sí, fue tal día como hoy del año pasado que nació Pettylux: La cuestión es no parar. 313 entradas, vistas más de 16500 veces, desde todos los continentes. Estoy muy orgulloso y agradecido a todos vosotros por seguirme, unos desde el principio, otros desde hace poco, da igual, gracias desde el corazón. Este blog es tan mío como vuestro, me encanta que participeis y escribais comentarios... Y para acabar, voy a volver a publicar el poema con el que abrí el blog, uno de mis preferidos y que dio título al libro que edité en 2001.LOS VIOLINES NO SUENAN MAL
Los violines no suenan mal.
Desafinan un tanto al traspasar
tu garganta, pero aún así
no suenan mal, de veras.
Vómitos deliciosos estropean tu vestido
elegante, última moda parisina,
comprado, si no me equivoco,
en Galerías Laffayette.
La vida se te escapa a fuerza
de vómitos, y eso es porque los violines
no suenan mal, después de todo.
Tranquila. Las estadísticas no indican nada
sobre los suicidios musicales.
viernes, 8 de mayo de 2009
Poema: Oniria
Hace ya unos meses que no publico ninguno de mis poemas, la mayoría de ellos pertenecientes a mi libro Los violines no suenan mal, de 2001, así que vuelvo a la carga de nuevo.
ONIRIA
"El verso duda,/engaña" (José Luis Rico)
111 barítonos a punto de disparo
¡oye, que la kodak no funciona!
para elegir un libro apúntate al donoso y magno escrutinio
de la filosofía para mayo
neotéricas alteraciones agresivas
en el espectáculo pintarrajeado
meteórica imagen arrastrada
silbidos de sal inocente luz
a suavizar auroras...
los transeúntes roban
misiles en Alemania y Gran Bretaña
el poema es la muerte del hombre
y el nacimiento del poeta:
el cuerpo se pudre en el ataúd de la vida cotidiana
mientras el alma se recrea
después de ser parida por el POEMA
ahora Pino D'Angio gruñe
por la radio
la onomástica retardada
que otrora recitara el monstruo
del hipermercado
y pese a todo pienso que la poesía
es como una alta costura:
muchos modistos la planean
y solo unos pocos
consiguen su verdadero propósito
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
ONIRIA
"El verso duda,/engaña" (José Luis Rico)
111 barítonos a punto de disparo
¡oye, que la kodak no funciona!
para elegir un libro apúntate al donoso y magno escrutinio
de la filosofía para mayo
neotéricas alteraciones agresivas
en el espectáculo pintarrajeado
meteórica imagen arrastrada
silbidos de sal inocente luz
a suavizar auroras...
los transeúntes roban
misiles en Alemania y Gran Bretaña
el poema es la muerte del hombre
y el nacimiento del poeta:
el cuerpo se pudre en el ataúd de la vida cotidiana
mientras el alma se recrea
después de ser parida por el POEMA
ahora Pino D'Angio gruñe
por la radio
la onomástica retardada
que otrora recitara el monstruo
del hipermercado
y pese a todo pienso que la poesía
es como una alta costura:
muchos modistos la planean
y solo unos pocos
consiguen su verdadero propósito
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
domingo, 8 de febrero de 2009
Poema sin título
lunes, 17 de noviembre de 2008
Poema sin título
Noches cálidas junto a ti,
oh amor fugitivo de solo unas horas.
No tienes idea, ¡no la tienes!,
de cómo tu espíritu me enamora.
Oye, ¿adónde vas? Ah, quieres que
te siga. Bien. Juntos recorreremos
el deslizante camino del amor
y en él, tú y yo, nos introduciremos.
Escucha, escucha el leve susurro
de una entrecortada respiración
y de un profundo gemido, ¡oh, amor!
Corremos ansiosos de placer y lujuria
hacia otro mundo, hacia otra vida,
oh, amor, muerte querida.
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
martes, 28 de octubre de 2008
Poema sin título
Luna delirante. La sangre
de tus entrañas
corta mis pupilas
ávidas de noche,
sedientas de tu mensaje.
Mensaje que acude
a mi lamento cotidiano,
pesadilla urbana abocada
al eterno ronquido
que, entre palmeras y tus risas
me descubre, nos descubre,
una luna diferente,
una luna delirante.
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
de tus entrañas
corta mis pupilas
ávidas de noche,
sedientas de tu mensaje.
Mensaje que acude
a mi lamento cotidiano,
pesadilla urbana abocada
al eterno ronquido
que, entre palmeras y tus risas
me descubre, nos descubre,
una luna diferente,
una luna delirante.
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
lunes, 29 de septiembre de 2008
Poema sin título
en tu mirada un retrato verde
con la luz de dos luciérnagas
haciendo el amor
en tu mirada un cruce
de amores fustigados
por la acción eólica
del aleteo de una mosca
haciendo el amor en el justo cónclave
de aros por donde
tu mirada se entrega deslumbrando
con su luz verde acosada
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001, retocado)
con la luz de dos luciérnagas
haciendo el amor
en tu mirada un cruce
de amores fustigados
rabiosos
dormidos
del aleteo de una mosca
haciendo el amor en el justo cónclave
de aros por donde
tu mirada se entrega deslumbrando
con su luz verde acosada
engañada
cautivada
o no(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001, retocado)
viernes, 12 de septiembre de 2008
Poema sin título
el sol naciente ilumina
la hoja
de papel amarillento
que te encontraste
con algún apunte
un verso tachado
algo
que ya olvidaste
un haz
entre toneladas
de lógica y práctica
diaria
unas palabras
nada más
pero suficientes
para retomar la vida
tal como era
aunque el sol se ponga
y ciegue
la áurea hoja de papel
olvidada
hasta mañana
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
la hoja
de papel amarillento
que te encontraste
con algún apunte
un verso tachado
algo
que ya olvidaste
un haz
entre toneladas
de lógica y práctica
diaria
unas palabras
nada más
pero suficientes
para retomar la vida
tal como era
aunque el sol se ponga
y ciegue
la áurea hoja de papel
olvidada
hasta mañana
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
martes, 2 de septiembre de 2008
Poema sin título
En el fondo, la habitación
estaba vacía.
Tantos años de recuerdos amontonados
no significaban nada.
Aquello no era más
que un habitáculo frío
y descuidado.
La monotonía de la gotera
que encharcaba tu mente
te producía náuseas alegres
y danzarinas,
al compás de una habitación móvil
pero muy, muy sola.
Todo había escapado de aquella habitación,
cual agua de la gotera
por las rendijas del suelo,
por las rendijas del tiempo.
Ya nada te aferraba allí,
excepto la curiosidad morbosa
de contar las gotas
que resbalaban por tus recuerdos.
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
estaba vacía.
Tantos años de recuerdos amontonados
no significaban nada.
Aquello no era más
que un habitáculo frío
y descuidado.
La monotonía de la gotera
que encharcaba tu mente
te producía náuseas alegres
y danzarinas,
al compás de una habitación móvil
pero muy, muy sola.
Todo había escapado de aquella habitación,
cual agua de la gotera
por las rendijas del suelo,
por las rendijas del tiempo.
Ya nada te aferraba allí,
excepto la curiosidad morbosa
de contar las gotas
que resbalaban por tus recuerdos.
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
sábado, 2 de agosto de 2008
Felices vacaciones
Por fin estamos en agosto y ya toca distraerse un poco fuera de nuestro ambiente cotidiano, así que hasta el 10 de este mes el blog permanecerá de vacaciones. Os dejo con un poema y mi deseo de que paseis unos muy merecidos días de asueto (y los que trabajeis, pues paciencia). Un beso.
POEMA SIN TÍTULO
biorritmos electrizantes irrumpen desaforados
de la caja acústica biorritmos acústicos
electrizantes alicantinos caen del cielo
elton jhon entre charcos cristalinos
de esperanza indómita del cielo caen
seres monstruosos
no no no seres depredadores de fácil reproducción
hay que acudir al exterminio eficaz
de los biorritmos integrados de una caja
donde elton jhon mira con gafas rojas blancas
el cielo desde donde cae
hoy
no hay justicia
no
hay
justicia
en estos biorritmos malditos que asedian
acechantes tras un lóbrego papel
y una arcaica nota
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
lunes, 28 de julio de 2008
Poema sin título
herencias incólumes prefijan
los deseos oblícuos de tu ser
oh entrañable amor fugitivo
oh inconfesable oniria desatada
no abraces la niebla
en tu corazón
los estertóreos recuerdos patéticos
de tu ayer
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
lunes, 21 de julio de 2008
Poema: Despedida
DESPEDIDA
Me voy triste, pero tú no hagas caso.
No tiene importancia,
no la tiene.
Espiaba la cortina de la biblioteca
con la melancolía rasgando el ara sangrienta
tal como me enseñó
aquél
que ha criado gusanos.
Los gusanos horadan las páginas vetustas del libro
celeste,
y yo me voy triste, ya te lo he dicho,
pero no importa: bajaré la escalera, trataré de enfilar la meta
y dejarte sola
tras las macetas que te regalé el día de tu santo.
No te preocupes,
los labios del poeta ya nunca más
succionarán tu vida.
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
Me voy triste, pero tú no hagas caso.
No tiene importancia,
no la tiene.
Espiaba la cortina de la biblioteca
con la melancolía rasgando el ara sangrienta
tal como me enseñó
aquél
que ha criado gusanos.
Los gusanos horadan las páginas vetustas del libro
celeste,
y yo me voy triste, ya te lo he dicho,
pero no importa: bajaré la escalera, trataré de enfilar la meta
y dejarte sola
tras las macetas que te regalé el día de tu santo.
No te preocupes,
los labios del poeta ya nunca más
succionarán tu vida.
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
lunes, 14 de julio de 2008
Poema sin título
hidalgo venturoso que recoge
-oh príncipe de cuento de hadas-
el sueño azul de una furcia
a la que salva de la cámara
donde la retiene cautiva
una madrastra pérfida
arrugada
-oh implacable cronos-
la recluye
con cirrosis ardiente consumiéndole las entrañas
veneno
veneno que un día acabará contigo
como un aleteo seguro y una ciática aguda
en medio de la nieve
espesa
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
-oh príncipe de cuento de hadas-
el sueño azul de una furcia
a la que salva de la cámara
donde la retiene cautiva
una madrastra pérfida
arrugada
-oh implacable cronos-
la recluye
con cirrosis ardiente consumiéndole las entrañas
veneno
veneno que un día acabará contigo
como un aleteo seguro y una ciática aguda
en medio de la nieve
espesa
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
lunes, 7 de julio de 2008
Poema: Caos
CAOS
Fuente ignota que rebosas
la ilusión contenida de mi alma,
calle oscura, sin nombre ni número,
donde me pierdo en busca de la vida,
en busca de la nada.
Son nombres ignorados
pero también son algo más:
raiz oculta del presagio
de un desesperado Saturno
que derrama su misma sangre,
que devora su propia civilización.
Ha nacido un nuevo nadie en el mundo,
ha muerto una esperanza.
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
Fuente ignota que rebosas
la ilusión contenida de mi alma,
calle oscura, sin nombre ni número,
donde me pierdo en busca de la vida,
en busca de la nada.
Son nombres ignorados
pero también son algo más:
raiz oculta del presagio
de un desesperado Saturno
que derrama su misma sangre,
que devora su propia civilización.
Ha nacido un nuevo nadie en el mundo,
ha muerto una esperanza.
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
domingo, 22 de junio de 2008
De nuevo, un poema: Idilio
Aunque la mayor parte de mi poesía la he escrito en verso libre y sin rima alguna, en su momento realicé algún poema de factura absolutamente clásica, intentando respetar los cánones literarios al uso, incluso en el tema más estricto. He aquí un ejemplo.
IDILIO
Trémulo el deslucido terciopelo,
vida oculta que tú ya has anunciado,
ínclito amor brotando de las manos,
dos mundos, dos, fundidos en el cielo.
Virgen poder los sueños impubéricos
dota de luz erótica y suspiros,
pero por tu dolor, agradecidos,
cantan, en armonía, salmos épicos.
Sí y no. Triste presente, cáliz feroz.
Sí, amargo pasado, inmolado.
No, porvenir incierto, sin amor.
Eso eres tú, añil mar, estrellado
páramo del olvido al que han entrado
juntos, en pozo oscuro, desfondado.
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
IDILIO
Trémulo el deslucido terciopelo,
vida oculta que tú ya has anunciado,
ínclito amor brotando de las manos,
dos mundos, dos, fundidos en el cielo.
Virgen poder los sueños impubéricos
dota de luz erótica y suspiros,
pero por tu dolor, agradecidos,
cantan, en armonía, salmos épicos.
Sí y no. Triste presente, cáliz feroz.
Sí, amargo pasado, inmolado.
No, porvenir incierto, sin amor.
Eso eres tú, añil mar, estrellado
páramo del olvido al que han entrado
juntos, en pozo oscuro, desfondado.
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
domingo, 15 de junio de 2008
Un poema inédito
La vida te da sorpresas. Y la madrugada del sábado al domingo ha traido unas cuantas.
Gracias a mi amigo Tono, auténtico archivero de mi poesía (tanto que sin él no habría podido publicar mi libro Los violines no suenan mal), ayer me rescató del olvido un poema inédito, que únicamente figura en un ejemplar realizado a mano, obsequio suyo a una amiga común, que constaba de texto, música y dibujos. De ahí sale este poema, que cumple ahora doce años (está fechado en junio de 1996) y me gustaría utilizar el espacio de este blog para compartirlo con tod@s vosotro@s, mis lector@s.
RETRATO EN LILA DE UNA FURCIA DESCARNADA
Dedicado a Antonio Aracil
Desde la soga bailando
estoy, tintineo áspero de lujuria
en mi lengua,
tantos cuerpos recorridos
para acabar malgastando la saliva
en un beso negro
en la cuenca ávida de ojo
de la muerte.
Gracias a mi amigo Tono, auténtico archivero de mi poesía (tanto que sin él no habría podido publicar mi libro Los violines no suenan mal), ayer me rescató del olvido un poema inédito, que únicamente figura en un ejemplar realizado a mano, obsequio suyo a una amiga común, que constaba de texto, música y dibujos. De ahí sale este poema, que cumple ahora doce años (está fechado en junio de 1996) y me gustaría utilizar el espacio de este blog para compartirlo con tod@s vosotro@s, mis lector@s.
RETRATO EN LILA DE UNA FURCIA DESCARNADA
Dedicado a Antonio Aracil
Desde la soga bailando
estoy, tintineo áspero de lujuria
en mi lengua,
tantos cuerpos recorridos
para acabar malgastando la saliva
en un beso negro
en la cuenca ávida de ojo
de la muerte.
martes, 10 de junio de 2008
Poema: Desde nuestra casa
DESDE NUESTRA CASA
Desde nuestra casa,
donde no habita el olvido,
no tenemos más remedio
que buscar la paz de la conciencia;
desde nuestro rincón particular
donde, empecinados en replegarnos,
esperamos el tópico paso del tiempo:
desde nuestro tú y yo, abocados
a la amargura del existir,
nos vemos forzados
a ser y estar, aunque nos pese.
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
Desde nuestra casa,
donde no habita el olvido,
no tenemos más remedio
que buscar la paz de la conciencia;
desde nuestro rincón particular
donde, empecinados en replegarnos,
esperamos el tópico paso del tiempo:
desde nuestro tú y yo, abocados
a la amargura del existir,
nos vemos forzados
a ser y estar, aunque nos pese.
(J. Rafael Sirvent, Los violines no suenan mal, 2001)
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